Señores, ¡a escena!

Amo el tiempo malgastado en juegos, los proyectos inútiles, los deseos no saciados, las personas que se aman hasta el punto de separarse para siempre, las esperanzas ilógicas y el silencio junto al fuego. Amo el horror que me produce la contemplación del mar, la brevedad del sol en el otoño, la ofrenda de pasión en cada acto por precario que fuera, la lluvia en los frutales de mi huerto y la niñez perdida en Noches de San Juan

Viejo amado

Viejo amado

sábado, 4 de julio de 2009

MI HOMENAJE AL TANGO

AL TANGO


No,no te has ido.El fuego lo confirma.
En tu sueño perpetuo se disgrega
la gloria de un Olimpo con esquinas
y la plural memoria de una hoguera.

Frágil y eterna la melancolía
nos rescata del barro cotidiano.
Somos comunes en tu rebeldía.
Somos inagotables en tu piano.

No te has ido.La luna es una sola.
Uno es el llanto.Una,la mañana.
Uno,el Palermo que provoca tangos
en la nocturna fauna suburbana.

Y en la fatal pirueta de la noche
fluye tu sangre como un río lento
y se hace grito en las ocultas voces
que los hombres encienden en sus pechos.


Cristina Pannunzio

1 comentario:

Meli dijo...

Y bailarlo, querida Cristina, es materializar un poco todo esto... es sentir que el tango quema y sacarlo... Es armar el alma destrozada del cantor, figura por figura,pieza por pieza, paso por paso...


La invito a probarlo...